Tenés la posibilidad de trabajar desde tu casa pero no sabes qué hacer con eso. Para tu tranquilidad todas las mamás pasan por lo mismo a la hora de iniciar una nueva rutina trabajando desde casa. Sin exagerar es un momento de refundación familiar, algo así como un reacomodamiento de piezas.


Hasta ahora los chicos te veían partir y luego llegar a última hora de la tarde; ahora van a verte sentada en la computadora todo el día. Lo más probable es que no entiendan nada. Van a pedirte de todo como si fuera fin de semana y la demanda va a ir creciendo si no les das un parámetro.


Acá te dejamos algunos tips para que la vida en familia sea en armonía:


  • Conversá con otras compañeras que hayan tenido este beneficio. Escuchá su experiencia y tomá en cuenta su mirada. De todos modos, la idea no es marearse.

  • Anticipate. Antes que nada contale a tus hijos que a partir de unos días vas a trabajar algunas veces en la semana desde casa. La idea con esto es que se vayan preparando para algo nuevo y puedan imaginarlo.

  • Si son bebés, no los subestimes. Contales, ellos te escuchan. Es una manera de darles cierta idea de que se aproximan cambios y que ambos lo van a vivir con mucha armonía.

  • Dales noción de horario con referencias como por ejemplo: decirles que vas a trabajar desde el desayuno hasta la merienda o desde que se van al jardín hasta después de la siesta. Lo importante acá es que vos tengas la disciplina de un horario de inicio y uno de corte, para evitar que se mezcle todo.

  • Lo ideal es que encuentres un lugar exclusivo y con cierta privacidad para desarrollar tus tareas y poder alcanzar la concentración que necesitás para cumplir con tu trabajo.

  • Como vas a necesitar silencio, podés proponerles un juego para lograrlo. Con un gesto, el que quieran y elijan juntos, les podés avisar que empieza un momento en el que no pueden hacer ruido.

  • Según la edad de los chicos, la experiencia variará y también dependerá del carácter de cada uno. Para la mamá calma y para los chicos reglas claras.


Sin culpa

Es muy común que en las organizaciones algunos compañeros de trabajo tengan el prejuicio de que el que teletrabaja en realidad no trabaja. Afortunadamente la cultura va cambiando y cada vez son más las personas que acceden a esta manera de desarrollar sus tareas y su profesión. Por lo cual, vivilo sin culpa. Si la organización tiene implementado este beneficio para sus empleados, tomalo y disfrutalo. La conciliación laboral y familiar fundamentalmente mejora nuestro estado de ánimo.


Las ventajas del teletrabajo son varias: promueve la autonomía, te ahorra el tiempo de desplazamiento, puede mejorar el vínculo con tu empleador y también tu productividad. Trabajar de manera remota es eficiente siempre y cuando sepas organizar tu día, enfocarte en los objetivos laborales y poner reglas dentro del hogar. Si te dan la oportunidad, no lo dudes. Estar en casa temprano es el premio que vas a recibir por atreverte a pasar por el torbellino inicial de una nueva dinámica familiar. Todo se acomoda, hay que zambullirse en la adrenalina de lo nuevo que nos presenta día a día la maternidad.