Conocé los beneficios de la merienda

Muchos se divierten a la hora de la merienda, sin embargo pocos están al tanto de la importancia que debe tener en la alimentación de tu hijo. Acá te explicamos los grandes beneficios de las pequeñas comidas.

Aunque no lo parezca, la merienda es una comida fundamental para el desarrollo saludable de tu hijo, basta con que vos lo veas correr durante horas sin parar, para saber que de algún lado tiene que sacar toda esa energía. La buena alimentación es la vía para conseguirla de la mejor manera, pero con desayuno, almuerzo y cena no basta, ya que tu hijo tiene un metabolismo muy rápido en el que, según algunos especialistas, las meriendas podrían llegar a representar el 20% del aporte energético total diario, lo mismo que su desayuno.


La merienda es entonces, el aporte nutritivo que necesita consumir el niño, durante el intervalo de tiempo que transcurre entre el almuerzo y la cena, evitando períodos de tiempo demasiado largos, permitiendo así que se mantengan los niveles constantes de glucosa en sangre y evitando el consumo de las reservas propias del organismo.


El cuerpo de tu hijo es pequeño y por eso no está listo para soportar las mismas cantidades de tiempo sin comer que tu podrías soportar sin problemas, por otra parte su metabolismo y el tuyo manejan tiempos diferentes, es importante que la alimentación de tu hijo sea coherente con su cuerpo y no necesariamente con el tuyo.


Ahora que sabes que la merienda no es un capricho, sino una de tus grandes aliadas a la hora de hacer que tu pequeño crezca sano y fuerte, debes saber que establecerlas no es algo complicado ni costoso, al contrario: granos, legumbres, cereales, frutas, vegetales, sándwiches o incluso unos pedazos de queso pueden proporcionarle a tu hijo los nutrientes que necesita.


Según la nutricionista Vanessa Dávila una excelente merienda para niños debe constar de leche o derivados, fruta y cereales. Sin embargo, recomienda que este tipo de alimentos se mezclen  o incluso se alternen con otros, para que las meriendas sean variadas en el día a día y los niños no se aburran.


“Es importante que mamá y papá entiendan que merienda no es igual a dulces o papitas fritas, lo correcto es moderar el consumo de alimentos excesivamente calóricos o ricos en grasas saturadas y azúcares refinados ya que si se consumen en exceso pueden ocasionar sobrepeso y obesidad, así como otras patologías”, asegura.


Si tu hijo tiene sobrepeso, lejos de dejar de comer, lo que necesita es comer mejor y esto parte de la idea de una alimentación balanceada y un metabolismo rápido, así que debés tomar a la merienda como un apoyo y utilizarla a tu favor.


Lo importante es que a la hora de establecer las meriendas cuides el tipo de alimentos, seas moderada en las cantidades y vos evites que la merienda interfiera en el proceso de digestión de la comida anterior ya que no querés que tu hijo se quede sin hambre para la cena.